CONCIERTO HOMENAJE A ENRIQUE URQUIJO

Uno siempre empieza en alguna afición, normalmente fascinado por el talento de otras personas. Al principio juega a imitar pero poco a poco si el veneno de esa afición le entra dentro, esa afición empieza a convertirse en una pasión. Más tarde y a veces ocurre un milagro esa pasión incluso puede convertirse en profesión. Pero no hay profesión sin afición. Yo recuerdo que de las primeras veces que me puse a cantar canciones era tocando canciones de los Secretos uno de mis grupos intocables, y más concretamente los temas del gran Enrique Urquijo.

Poco voy a descubrir de ese genio de la música, simplemente que para mí su voz era pura sensibilidad, puro talento. En esos tiempos cuando empecé a tocar imitando su voz jamás hubiera podido pensar que llegaría a cantar en un homenaje  suyo y más con su cómplice más perfecta la gran Begoña Larrañaga. Pero la vida es a veces eso, tan pronto te da una leche con la mano abierta como que te da con la misma mano un regalo y una palmadita en la espalda.

En este post quiero recordar un poco de esa noche tan especial y que sin dura guardaré con una sonrisa durante mucho tiempo. Una noche realmente inolvidable.

Tocando con Begoña Larrañaga. Regalazo!

Tocando con Begoña Larrañaga. Regalazo!

El escenario fue el Rincón del Arte Nuevo, la casa de Juan y Sara, anfitriones de lujo para una noche de lujo. No podía haber mejor lugar para esta noche, ya que Enrique era un habitual de esa sala, son miles las historias que la gente cuenta de él, toda buenas. Sin duda uno de los talentos más grandes de la historia musical reciente. El lugar tiene una magia especial que es muy difícil de explicar. Un sitio perfecto para una noche perfecta.

Abrió la noche el gran Diego Vasallo (Duncan Dhu) que encima de regalarnos dos temazos, nos dejó su pedazo de Gibson para el resto de la noche. Por muchos conciertos que uno lleve a sus espaldas siempre se impresiona por la talla musical de sus ídolos, que contrariamente a lo que uno pudiera pensar son además muy humildes y agradecidos.

Luego siguió las actuaciones de Julio Unikornio, Héctor Tuya y Sandro (Pop), unos crack con muchos conciertos a sus especiales que pusieron el listón muy alto. Después de ellos David Jiménez no se quedó atrás y bordó sus versiones, “otra tarde” y “amor se escribe con llanto”, unos clásicos de Enrique.

David luego se quedó en escenario para tocar conmigo “Cambio de planes” una canción que aunque era del repertorio de los Secretos, Enrique cantaba también en alguno de sus directos. Realmente fue un momento muy especial, de esos que mientras que estás cantando te siente muy afortunado por haber podido tener esta experiencia.

Momento Cambio de Planes a trío de lujo

Momento Cambio de Planes a trío de lujo

Luego vino “Siempre hay un precio” un tema también de los Secretos que Enrique daba un sentido único. Tal vez os suene por la versión de Luz Casal, que hizo suyo. Lo mejor de versionar es cuando llevas un tema ajeno a tu terreno, Enrique era especialista en eso y por eso decidí que no ahbía mejor homenaje que intentar hacer lo mismo.

Luego Zurita, y los chicos de A través del espejo unas de las voces masculinas y femeninas respectivamente más espectaculares y prometedoras de la escena actual siguieron con el gran nivel de la noche. Para finalizar la increíble Esmeralda Grao remató una noche realmente inolvidable. Las fotos son de Rodri Roé que puso también su talento para dar recuerdo a una noche muy especial para todos.

De Begoña Larrañaga poco se puede decir, para todos fue un honor compartir con ella esa noche una gran artista y persona con un talento sublime y capaz de atreverse a casi sin apenas ensayar seguirnos a todos con nuestras versiones más o menos fieles de los temas de Enrique. Muchas veces conocer a sus ídolos siempre resulta algo traumático, esta vez lo fue pero en lo positivo.

Siempre Enrique

Siempre Enrique

Sin duda haber tenido la suerte de compartir esa noche  con todos especialmente con Begoña es uno de los mejores recuerdos que me llevo este año en lo musical. Ojalá se repita y ojalá podamos repetir noches como estas en las que recordemos a uno de los más grandes compositores y letristas del pop en Castellano, que era capaz con su voz rota transmitirnos más emociones que muchos otros virtuosos vocalistas. Porque Enrique era un claro ejemplo de que la voz no es más un vehículo de emociones, y poco importa  a veces el volumen o los registros vocales si no hay alma detrás y Enrique de eso le sobraba.

Gracias Enrique por darnos tanto con tus canciones y gracias Begoña por habernos hecho cumplir un pequeño sueño, de cantar las canciones que nos han hecho soñar con poder hacer algún día canciones eternas como las de Enrique.

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